la moda MASCULINA no es aburrida, la MODA es MACHISTA

Quizá no recordemos que en la corte de Luis XIV, el rey Sol, los hombres llevaban peluca, zapatos de tacón y trajes coloridos con bordados de ensueño. ✨

Sí, quizá el Barroco nos quede lejos, porque no estuvimos allí y desde luego el contexto sociocultural y económico no era el mismo, pero ¿por qué la moda masculina ha pasado con los años a ser a nivel general un uniforme del que parece imposible salir?

Estoy seguro de que nadie en Versalles dijo nunca sobre el rey “que era un mariquita”, “que menudas pintas llevaba” o “que era un hortera”. 🤘🏻

Más bien todo lo contrario, los nobles de la época, y huyendo de todo tipo de simpleza, se ponían pelucas cardadas y rizadas, se calzaban medias que remataban con buen tacón, usaban todo tipo de complementos y sombreros e incluso se maquillaban incluyendo lunares falsos. 😛

¿Curioso no? Hace cuatro siglos el hombre era más atrevido con su imagen.

Podemos comenzar hablando de una cuestión de referentes y de cánones, los monarcas de la época se lanzaron en su momento hacia esta tendencia barroquísima que dista mucho de parecerse al canon de belleza actual, y todos los cortesanos les siguieron. Quizá el debate y la reflexión sobre el porqué la moda masculina se ha ido “entristeciendo” a lo largo de los siglos XIX y XX es un tanto complejo, pero sin duda tiene que ver con las Guerras Mundiales, las crisis y la continuidad de un patriarcado marcado por la sobriedad. Aun así, es curioso analizar esta evolución y no creo que haya un único porqué concreto.

La globalización, el consumo y la búsqueda diaria de comodidad de una sociedad que hoy en día vive acelerada, ha hecho que el “hombre común del siglo XXI” se desmarque del ámbito de la moda y pase a un segundo plano. No me gusta generalizar, pero esto es una realidad.

En cualquier tienda ‘low-cost’ la planta de hombre se reduce a una, mientras que las secciones de mujeres ocupan hasta 3 plantas.
Y lejos de echarle la culpa a las grandes multinacionales como Inditex, que también, es difícil luchar contra una mentalidad que prefiere que le elijan la ropa o que va a comprar la primera cosa que vea porque “le da igual”, ya que colectivamente se ha establecido un uniforme masculino del que es difícil escaparse sin ser calificado negativamente.😞

Es triste, pero es cierto, una vez más el machismo ocupa la mayor parte de responsabilidad.

 

Buscar otras alternativas a la hora de vestirse (ya sean por el color, la forma o la prenda) siendo un hombre es una tarea arriesgada. Por desgracia, se ha vinculado la moda masculina más atrevida en su mayor parte a una condición sexual: el ser gay, y esta afirmación ya lleva implícitamente el machismo por sí solo. Y no sólo eso, una mujer hipersexualizada y encarcelada en un mundo de belleza absurdo, obligada siempre a estar perfecta que lucha a diario por romper con ello.

Imaginémonos un nuevo escenario, uno en el que tanto hombres como mujeres tuvieran la misma relevancia en lo que a moda se refiere. Dónde el hombre se sintiera libre de ponerse lo que quiera y la mujer se sintiera libre para quitarse lo que quiera (metafóricamente hablando me refiero a que la mujer se pueda despojar de esa súper producción a la que parece estar obligada antes de salir de casa). Suena contradictorio, ¿no? Pero en el fondo es el mismo principio que se puede aplicar a todas las fórmulas que se pueden aplicar al machismo: libertad e igualdad para todos y menos encorsetamientos y tapujos. 🌺

Pero simplemente hablo de una utopía difusa y lejana. Poniendo a un lado grandes diseñadorxs, personas que pertenecen al mundo creativo o simplemente gente más lanzada a la hora de vestirse, la realidad es otra muy diferente.🧐

Las grandes empresas, la publicidad y la propia sociedad, hacen muy difícil que esta misma entienda que la moda no tiene género, la moda no tiene normas, ni reglas; la imagen de cada uno es absolutamente exclusiva y entre otras cosas, vestirse debería ser un ejercicio divertido del día a día, del que disfrutar, ya que al fin de al cabo, vestirse es prepararse para enseñarse al mundo.🌏

Lo que hacían en la corte de Luis XIV, tampoco es que fuera excesivamente positivo, vestían todos así porque demostraban poder y riqueza, seguramente si el rey Sol se hubiera puesto una hez en la cabeza, su camarilla se la hubiera puesto también. Luis XIV es un ejemplo de un hombre que decidió vestirse así y lo demás lo siguieron.

¿No os suena actual lo de vestirse bajo una influencia muy concreta?
Bueno, pues Luis XIV fue ‘influencer’ de su época.

Por eso es importante lo que mencionaba en el anterior párrafo, el gusto por vestirse y por la moda se está perdiendo y es necesario educar a la sociedad desde el “quererse a uno mismo”.

No se nos recuerda a menudo que todos tenemos una personalidad, compleja y rica con la que jugar, y que por supuesto, la moda entra en este juego, con un papel muy importante: el de la imagen personal.

Quiero aclarar por qué defiendo que la moda no tiene género, y me parece mucho más sencillo de lo que la gente se piensa.
La moda son patrones, formas sobre el papel basadas en unas medidas estandarizadas para hombre y para mujer, que luego se pasan a telas para juntarse y formar una pieza de ropa.

Es decir, lo único que diferencia, por ejemplo, una falda femenina de una masculina son unos cuantos números para arriba y para abajo.

¿Los números tienen género?

Si derribamos esta simple barrera estoy seguro de que la moda daría un giro de 180º, y no me hacen falta barroquismos, plumas o lentejuelas. El sector de la moda y la sociedad necesitan libertad para enfrentarse a un patriarcado cada vez más presente. Con un arma tan simple como esta: quitarse de simples prejuicios.

En definitiva, la moda masculina no es aburrida, es que el sector de la moda por desgracia sigue siendo machista.

¿Tú qué opinas?

Texto: Proborjativo

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