URBAN FEST

CONOCE a la ESCRITORA que compartió SU VIDA a tiempo real en las REDES SOCIALES

Si no se publica en redes sociales, no existe.

Así es la era que nos ha tocado vivir.
La brecha entre vida privada y pública es muy fina. En este contexto, una joven norteamericana de 27 años llamada Megan Boyle, decidió emprender en 2013 un llamativo proyecto.
Documentaría su día a día en Internet mediante un liveblog, a tiempo real.

Por entonces Boyle no estaba contenta con la rutina que tenía y pensó que si documentaba en redes todo lo que hacía y sentía para una audiencia, conseguiría comportarse de una manera más apropiada. Dejaría de lado sus vicios y estaría más activa. Como ella misma dice: “Necesitaba un juez y un jurado para ver mis crímenes y no crímenes”. La investigación, que duró ocho meses, llega ahora a las librerías con la publicación de “Liveblog”.

 

https://www.instagram.com/p/BjoAbpSFVSZ/

Arrancó la aventura diciendo que no buscaba caer bien, o mal, y que haría caso omiso a las críticas. Este fue el primer mensaje que posteó en Tumblr:

“Desde hoy, 17 de marzo de 2013, estaré compartiendo en directo todo lo que hago. Actualmente no hay nadie en mi vida con quien hable con tanta frecuencia que pueda molestarse porque no haga las cosas que le dije que haría. La única persona que está vigilando mi vida soy yo. Y me encuentro permitiendo que muchas oportunidades se desvanezcan porque no cumplo con las tareas necesarias para hacerlas realidad. Porque por alguna razón a veces me resulta difícil  hacer cosas que son buenas para mí”.

En todos aquellos meses de sobreexposición, escribió además casi 400.000 palabras. Presentaba detalles mundanos como: listas de tareas pendientes, problemas de dinero, diligencias, etcétera. La crónica también recopila multitud de drogas y prácticas autodestructivas en general. Megan era adicta al Adderall, un fármaco que se emplea en el tratamiento del trastorno de déficit de atención.

El experimento-performance no funcionó. Boyle no cambió de hábitos en esos ocho meses de grabaciones y su testimonio resultó mucho más crudo de lo que cabía esperar en un principio. “Me siento por lo general deprimida y muy asocial (…) Creo que cuando alguien se siente así, la depresión y la excesiva consciencia de uno mismo comienzan a reemplazar a esa conciencia más amplia que tenemos del mundo exterior… a esa imagen que proyectamos… creo”.

Sí consiguió enredar a un autor. El grupo Tyrant Books solicitó publicar su vídeo blog en vivo como un libro. Ella aceptó, lógicamente. Aunque estaba previsto que la obra viera la luz en el año 2015, los demonios de Megan no dejaron que ocurriera así.

Cuatro años más tarde, “Liveblog” ha terminado siendo la narración del viaje vital de Boyle. Cuenta no solo aquella primera parte de los vídeos diarios y comentarios en la red, con todas las locas experiencias que vivió debido a sus problemas, si no también su ulterior recuperación y sanamiento. Hasta habla sobre el día que se graduó en la Universidad, habiendo roto por fin con las drogas.

En una entrevista reciente ha dicho: “Liveblog me ha hecho darme cuenta de lo necesario que es adoptar una imagen pública para funcionar en el mundo. Uno no le dice a sus padres lo mismo que a su pareja, ni a su pareja lo mismo que a sus amigos. Es una falacia pensar que todo el mundo pueda ser todo al mismo tiempo. Aunque yo en 2013 lo esperase”.

Las redes sociales han modificado por completo nuestra forma de entender el mundo. Hoy la intimidad es prácticamente un espectáculo.

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