Doña Clara o cómo matar los cánceres de la vida

Doña Clara o cómo matar los cánceres de la vida

Like
Like Love Haha Wow Sad Angry

Hablar de Acuarius, la nueva película que nos trae mi firma cinéfila favorita, Avalon, será monopolizar el discurso en una sola persona: Sonia Braga. Quizá porque lo más carente en la película sea el desarrollo de los personajes secundarios o porque realmente estamos ante una actuación abrumadora por parte de la actriz brasileña.
Doña Clara es un personaje que trasciende del propio personaje, a través de ella conocemos una historia cotidiana que cobra la fuerza resplandeciente de un madre coraje.
Afrontar su conflicto con tan solo una mama en el pecho no es más que una metáfora de la fortaleza que reside en ella. Y en el caso de la historia que nos presenta su director, Kleber Mendonça, el cáncer no reside precisamente en el cuerpo de Doña Clara sino en toda su casa, o más allá, en todo el edificio Aquarius (título original de la cinta) dónde reside.

La vida de Doña Clara, melómana, viuda y madre de 3 hijos es una lección de soledad en toda regla. No vas a sentir lástima por ella sino que preferirás contemplarla sin nadie que distraiga su comportamiento. En su casa todo está bajo control y si algo se le escapa es implacable. Como lo es ante cada personaje que le alaba o le pretende amargar la existencia.
Aunque de la cámara hacia delante el mérito está más que personificado, de la cámara hacia atrás no nos podemos olvidar de su director. Cuando una película lleva en su póster la “ramita” que la relaciona con la élite de los narradores (Festival de Cannes) no podemos desviar la mirada ni hacer un análisis estándar del capitán de barco. En este caso seré muy práctico:

INT. NOCHE. FIESTA
Doña Clara, con un aspecto muy saludable a sus 65 años pasa un buen rato entre amigas en un local venido a menos. Llama la atención de un señor canoso que no duda en invitarla a bailar. Las amigas de Clara ya se adelantaban a la jugada del caballero y no se sorprenden cuando ésta se levanta para concederle un baile.
Sin más preámbulos el director nos coloca directamente dentro del coche del señor canoso y es muy explicito mostrándonos los besos que cruzan los dos “viejovenes”.
Tras un intercambio de saliva el caballero se muestra educado ofreciéndose a llevarla a su casa. Clara, con educación, le dice que no es necesario. Él insiste, Clara calla.

EXT. AMANECER. CASA DE CLARA
Clara llega en taxi a su casa.

Esta decisión del director supone una gran muestra de carácter de su personaje sin necesidad de hacer que la actriz mueva un solo dedo. Nos muestra una Doña Clara fuerte que hace lo que desea cuando lo desea y no antes ni después.

Alabado sea el tratamiento de la sexualidad que tanto la actriz como su director hacen con el personaje. Un personaje libre y directo muy alejado de cualquier tabú imaginable muy bien introducido en la película por el personaje de Thaia Perez, la tía Luci, que piensa más que habla y sin hablar lo dice todo . En cuanto a este tema, Doña Clara hace y deja hacer con una naturalidad digna del cine hiperrealista.
Que no te asusten sus 2h 25min, atrévete a sumergirte en este repertorio de metáforas y mujeres.
Estreno 10 de Marzo.

[embedyt] http://www.youtube.com/watch?v=Li4ekbcBTsI[/embedyt]

#WAG1MAG

 

¡Síguenos en nuestras redes!
FACEBOOK | INSTAGRAM | TWITTER | YOUTUBE

Like
Like Love Haha Wow Sad Angry